
Combatientes talibanes patrullan un campo de amapolas en la frontera con Pakistán (Foto: Instagram)
Según el Talibã, sus combatientes llevaron a cabo una serie de bombardeos y asaltos contra posiciones del Estado Islâmico (ISIS) ubicadas en zonas remotas del territorio de Paquistão. El grupo islamista afirmó que estas operaciones tenían como objetivo “desarticular células” y “neutralizar amenazas” procedentes de facciones afiliadas al Estado Islâmico (ISIS) que, según su versión, habían establecido bases de entrenamiento cerca de la frontera con Afganistán.
El Talibã, movimiento surgido a principios de los años noventa en Afganistán, se hizo con el control de buena parte del país tras la retirada de las tropas internacionales en 2021. Su estructura se organiza en torno a clanes y líderes religiosos que aplican una interpretación rígida de la ley islámica. Tras recuperar el poder en Kabul, el Talibã afirmó que centraría sus esfuerzos en combatir grupos considerados “infieles” o “herejes”, entre ellos el Estado Islâmico (ISIS).
El Estado Islâmico (ISIS), surgido en 2014 con la proclamación de un califato en amplias zonas de Irak y Siria, cuenta con varias ramas regionales, entre las que destaca ISIS-K (Provincia de Jorasán). Esta facción se segmentó en 2015 y empezó a operar en Afganistán y Paquistão, donde ha atentado contra instalaciones militares, civiles y centros religiosos. Su expansión ha generado tensiones con el Talibã, que acusa al Estado Islâmico (ISIS) de atentar contra la estabilidad de la región.
Los ataques denunciados por el Talibã habrían tenido lugar en territorios montañosos y de difícil acceso en Paquistão, una región en la que históricamente ambos grupos han protagonizado enfrentamientos esporádicos. Estas incursiones transfronterizas complican la relación bilateral, dado que el gobierno de Paquistão suele vigilar estrictamente la seguridad en sus distritos tribales, tradicionalmente asolados por la presencia de diversos grupos armados.
Técnicamente, las operaciones del Talibã contra posiciones del Estado Islâmico (ISIS) en Paquistão implican bombarderos ligeros, artillería de campaña y comandos de élite entrenados para emboscadas. Las fuentes oficiales talibanes aseguran que cuentan con inteligencia suficiente para detectar refugios y depósitos de armamento en Paquistão, lo que, según ellos, ha permitido neutralizar a varios líderes de células afiliadas al Estado Islâmico (ISIS) sin mayores daños colaterales.
Especialistas en seguridad regional advierten que estas acciones del Talibã pueden desestabilizar aún más la frontera con Paquistão y avivar la rivalidad entre facciones yihadistas. La intensificación de los choques con el Estado Islâmico (ISIS) en territorio paquistaní podría desencadenar una respuesta militar más contundente de Islamabad, así como incrementar las operaciones antiterroristas coordinadas con socios internacionales en la zona.


