
Columna de fuego y humo en el puerto de Bandar Abbas tras un bombardeo. (Foto: Instagram)
Imágenes satelitales y fotográficas han captado columnas de fuego y densas cortinas de humo sobre las ciudades portuarias de Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, tras una serie de ataques aéreos que pusieron fin al frágil alto el fuego entre Washington y Teerã. Las escenas reflejan la intensidad de las explosiones y la propagación de llamas en infraestructuras clave a orillas del Golfo Pérsico, donde se concentra buena parte del tráfico marítimo internacional.
En Bandar Abbas, la capital de la provincia de Hormozgán, el registro gráfico muestra naves de carga parcialmente envueltas en fuego y almacenes militares humeando alrededor de sus instalaciones portuarias. Los bombardeos en Qeshm, la isla más grande de Irán en el Estrecho de Ormuz, se centraron en silos y hangares situados cerca del aeropuerto de la isla. Mientras tanto, en la localidad costera de Sirik, los objetivos habrían incluido puestos de vigilancia y radares emplazados en colinas cercanas.
El intercambio de fuego ha escalado a partir de un incidente con drones no tripulados que según fuentes iraníes se originó en bases respaldadas por Washington. Tras esas primeras agresiones, la respuesta de Teerã estuvo marcada por ataques selectivos contra posiciones que, de acuerdo con el gobierno iraní, acogían equipamiento estadounidense. Estas operaciones en Qeshm y Sirik se habían mantenido en un nivel de tensión contenida hasta que las últimas imágenes evidenciaron una intensificación de la violencia.
El alto el fuego vigente desde principios de año se pactó mediante canales diplomáticos indirectos entre Washington y Teerã, con el objetivo de rebajar la presión en la región y asegurar la libre navegación por rutas comerciales vitales. No obstante, con estos bombardeos simultáneos en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, ambos bandos han dejado claramente de respetar los términos del acuerdo, lo que aumenta el riesgo de una confrontación abierta entre Estados Unidos e Irán.
La zona del Golfo Pérsico concentra aproximadamente el 20 % del transporte marítimo global de petróleo, por lo que cualquier incidente armado en Bandar Abbas, en la isla de Qeshm o en Sirik puede alterar el mercado energético internacional. El miedo a nuevas sanciones económicas y a la posible subida de precios del crudo se ha instalado de nuevo en las principales bolsas de Asia y Europa.
La ruptura del cese de hostilidades entre Washington y Teerã deja abierta la incógnita sobre si habrá un nuevo intento de mediación o si la escalada desembocará en un conflicto más amplio. Hasta ahora, ni el Pentágono ni el Ministerio de Defensa de Irán han ofrecido un comunicado conjunto aclarando el alcance real de los daños ni la cifra de posibles víctimas civiles o militares en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik.


