Un hombre fue lanzado a 2,4 metros de altura tras ser atacado por un bisonte macho el pasado viernes 10 de julio en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos. La víctima, un varón de edad avanzada, caminaba junto a su nieto cuando el animal les persiguió de forma repentina y, en un movimiento de fuerza inesperado, embistió primero al joven y después propinó una potente embestida en el torso del abuelo, arrojándolo por los aires.
El momento exacto del incidente fue captado en vídeo por el fotógrafo Mike MacLeod, experto en fauna salvaje y colaborador habitual de publicaciones dedicadas a la naturaleza. En las imágenes, se aprecia al hombre corriendo por un bosque de pinos, tratando de huir del bisonte, que hasta entonces se encontraba tumbado en el suelo. De un salto, el bisonte cambia de postura y arremete contra los dos turistas. Tras golpear primero al niño sin causarle lesiones graves, el animal volvió su atención hacia el hombre mayor, contra quien dirigió una violenta embestida que lo elevó varios metros del suelo.
“Estaban a una distancia que generalmente se considera segura, pero el bisonte atacó sin previo aviso”, relató MacLeod. Alarmado por la escena, el fotógrafo decidió dejar de grabar y actuar con el objetivo de desviar la atención del bisonte del hombre caído. “Corrí hacia él, grité con todas mis fuerzas e intenté aparentar el mayor tamaño posible para intimidarlo. Sólo quería alejarlo de la víctima antes de que lo dañara aún más”, explicó en declaraciones al diario Cowboy State Daily.
Una vez que el bisonte se retiró unos metros, MacLeod y otros visitantes del parque se acercaron al afectado para prestarle auxilio. El equipo de servicios médicos del Parque Nacional de Yellowstone atendió al hombre en el mismo lugar de los hechos antes de trasladarlo a un centro sanitario cercano. El nieto acompañó a los socorristas y, en conversación con MacLeod, confirmó que su abuelo presentaba heridas “bastante graves” en el pecho y la cadera. Hasta el momento no se ha facilitado información adicional sobre su estado de salud ni el pronóstico de recuperación.
Según informaciones de Fox News, este suceso supone el segundo ataque de un bisonte registrado en Yellowstone durante el presente año. El 26 de junio, una niña de 12 años resultó herida en circunstancias similares, aunque las autoridades del Servicio Nacional de Parques (National Park Service) no hicieron pública la gravedad de sus lesiones.
Contexto y recomendaciones
El Parque Nacional de Yellowstone, establecido en 1872 como el primero del mundo, alberga la mayor población de bisontes salvajes de Norteamérica. Estos grandes mamíferos, cuyas hembras pueden rondar los 500 kilos de peso y los machos superar los 900 kilos, suelen ser animales de comportamiento tranquilo; sin embargo, resultan imprevisibles cuando se sienten amenazados o invadida su zona de descanso.
Las normas de seguridad del parque recomiendan mantener siempre al menos 23 metros de distancia respecto a un bisonte y nunca intentar fotografiarlo o alimentarlo de forma directa. A lo largo de los años, varios visitantes han resultado heridos por acercarse demasiado a estos animales, atraídos por la oportunidad de obtener imágenes cercanas. Las autoridades recuerdan que se trata de fauna salvaje y no de animales domesticados, por lo que cualquier interacción inadecuada puede desencadenar un ataque defensivo.
Este nuevo incidente refuerza la necesidad de que los turistas extremen las precauciones en entornos naturales y sigan las indicaciones de los guardas forestales. Los bisontes desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas de las praderas y bosques de Yellowstone, y su protección forma parte de los esfuerzos de conservación de la Administración de Parques Nacionales de Estados Unidos.


