De un lado, Inglaterra intenta alcanzar una final de la Copa del Mundo tras 60 años. Del otro, Argentina busca su segundo título consecutivo. Este miércoles 15 de julio, a las 16:00 horas, ambas selecciones se enfrentan por un lugar en la gran final del Mundial de 2026. Además de Lionel Messi, otro argentino que centra la atención de los ingleses es Emiliano “Dibu” Martínez.
El guardameta se ha convertido en una de las figuras más destacadas de la selección argentina durante los últimos años, no sólo por su rendimiento en el campo, sino también por su particular estilo de juego psicológico. Su forma de actuar en situaciones decisivas ha dado pie a debates sobre la ética de ciertas tácticas y sobre la influencia de la denominada “guerra mental” entre portero y lanzador durante las tandas de penaltis.
El tabloide británico The Sun, conocido por su estilo sensacionalista, publicó recientemente un artículo en el que recoge diez supuestos “trucos sucios” atribuidos a Martínez antes de cada disparo desde los once metros. El propósito, según el periódico, es desestabilizar al adversario y provocar errores en el momento clave. La lista de maniobras incluye:
1. Acercarse al lanzador antes del choque para estrecharle la mano o realizar gestos intencionados.
2. Proferir provocaciones verbales, como comentarios sobre el historial del jugador o alusiones al marcador.
3. Hacer tiempo al manipular la pelota en el suelo, obligando al árbitro a reanudar el juego con lentitud.
4. Patear el balón a propósito hacia zonas alejadas del área de penalti justo antes de la ejecución.
5. Presionar a los colegiados con gestos o protestas para influir en la interpretación de las normas.
6. Utilizar el físico para estrechar el espacio del lanzador, acercándose demasiado durante la carrera de aproximación.
7. Mantener la mirada fija en los ojos del pateador hasta el instante previo al golpeo.
8. Celebrar de manera exagerada cualquier parada, con gritos o gestos que refuercen la tensión.
9. Asumir un rol de “villano” con gestos provocadores dirigidos tanto a los rivales como al público.
10. Crear deliberadamente una apariencia de seguridad extrema para generar excesiva confianza en el lanzador.
Emiliano Martínez, de 32 años, es ya uno de los símbolos de la generación dorada de Argentina. Ha disputado 65 encuentros con la camiseta albiceleste y ha conquistado cuatro grandes títulos: la Copa América de 2021, la Copa del Mundo de 2022 en Catar, la Finalíssima de 2022 contra Italia y la más reciente Copa América de 2024, celebrada en Estados Unidos. Estos logros han reforzado su prestigio, tanto dentro como fuera de los estadios.
Su historial en tandas de penaltis es especialmente destacable. Martínez ha participado en cuatro definiciones desde los once metros con la selección argentina y se ha impuesto en todas ellas. Ha detenido nueve lanzamientos de un total de 24 disparos que le han ejecutado, mientras que otros tres han sido fallados por los oponentes. En conjunto, sólo ha encajado 12 goles en estas situaciones de alta presión.
Estos datos se reparten así: en la semifinal de la Copa América 2021, frente a Colombia, detuvo tres penaltis (a Davinson Sánchez, Yerry Mina y Edwin Cardona) en la victoria por 3-2. En cuartos de final del Mundial de 2022, contra Países Bajos, paró los tiros de Virgil van Dijk y Steven Berghuis en el triunfo por 4-3. En la final de aquel torneo, ante Francia, detuvo el penalti de Kingsley Coman y vio cómo Aurélien Tchouaméni fallaba el suyo, sellando el 4-2 definitivo. Más recientemente, en cuartos de la Copa América 2024 contra Ecuador, repelió los lanzamientos de Ángel Mena y Alan Minda en el 4-2 para Argentina.
La semifinal de la Copa del Mundo 2026 promete ser un nuevo escenario para que Dibu Martínez demuestre la eficacia de sus estrategias psicológicas, mientras Inglaterra busca poner fin a seis décadas de espera para disputar una final mundial.


