
La sombra del calor: jugadores se hidratan en plena cancha (Foto: Instagram)
Un reciente estudio de Climate Central revela que 97 de los 104 encuentros analizados corren el riesgo de celebrarse con un calor capaz de afectar el rendimiento de los deportistas. El análisis, centrado en eventos deportivos programados en distintas regiones del planeta, advierte de que condiciones térmicas elevadas pueden mermar la capacidad física y cognitiva de los participantes. Según los autores, estas temperaturas extremas representan un desafío añadido a la preparación atlética y al desarrollo de estrategias de competición.
Climate Central, organización independiente dedicada a la investigación climática, utiliza datos satelitales y modelos meteorológicos para evaluar la exposición a olas de calor en fechas y ubicaciones específicas. En este informe, la entidad cruzó registros históricos de temperaturas con el calendario de partidos, definiendo un umbral de riesgo cuando el índice de calor supera los 32 ºC. Esta medida combina temperatura del aire y humedad relativa para ofrecer un indicador más preciso de estrés térmico en los atletas.
La metodología de Climate Central se basa en criterios avalados por organismos internacionales de salud, que reconocen que un índice de calor superior a 32 ºC puede incrementar la incidencia de calambres, aumento de la frecuencia cardiaca y empeoramiento de la termorregulación. El informe detalla que, en varios casos, los partidos se disputan en franjas horarias donde la radiación solar y la acumulación de calor en las superficies empeoran aún más el confort térmico. Además, el estudio incluye mapas de riesgo térmico para cada sede y fechas previstas.
Los efectos del calor sobre el organismo humano son bien documentados: la deshidratación reduce el volumen sanguíneo, altera la eficiencia cardiovascular y dificulta la eliminación de calor interno. Asimismo, la exposición prolongada a temperaturas extremas puede derivar en agotamiento térmico o, en casos más graves, en un golpe de calor, que supone una emergencia médica. Deportistas de resistencia, como corredores de fondo o ciclistas, son especialmente vulnerables, pero esta problemática afecta a competiciones de cualquier disciplina.
La organización de eventos deportivos a gran escala exige una planificación rigurosa de calendarios y protocolos de seguridad. En los últimos años, se han introducido medidas como descansos adicionales, suministro constante de hidratación y cambios de horario para evitar las horas de mayor insolación. No obstante, el estudio de Climate Central subraya que, a día de hoy, la mayoría de los partidos de la muestra no cuentan con planes de contingencia suficientemente robustos para mitigar los riesgos del calor extremo.
Este informe se enmarca en una creciente preocupación por el impacto del cambio climático en el deporte. En ediciones anteriores de competiciones internacionales, como maratones o torneos de tenis al aire libre, ya se registraron cancelaciones y modificaciones de horarios ante olas de calor récord. El análisis de Climate Central ofrece un recurso técnico para federaciones, organizadores y atletas, con el fin de adaptar estrategias de entrenamiento, optimizar la seguridad e incluso replantear fechas de celebración.


