La británica Margaret Ham, de 99 años, está a punto de celebrar su centenario el próximo sábado 27 de junio. Según sus propias declaraciones, el secreto de su larga vida es una combinación muy poco habitual: “mermelada de naranja y cuarenta cigarrillos al día”. Pese a esos hábitos poco convencionales, Margaret se desplaza con total independencia en su hogar.
Rachael Matthews, nieta de Margaret y de 47 años, ha explicado que su abuela nunca dejó de fumar, a pesar de recibir constantes advertencias médicas sobre los riesgos para la salud. Además, forma parte de su rutina diaria tomar té negro, una bebida muy arraigada en la tradición británica. “Ella fuma entre veinte y cuarenta cigarrillos al día; siempre ha sido fumadora, pero nunca ha sido de beber mucho alcohol. Nunca dejó de fumar y no tiene intención de hacerlo”, declaró Rachael al periódico británico The Telegraph.
Margaret Ham cumplirá los 100 años el sábado 27 de junio. Su nieta subraya que a Margaret le gustan los sabores intensos: prefiere tomar el té con leche entera y un toque generoso de mermelada de naranja acompañada de mantequilla. La propia Margaret ha explicado que extiende la mermelada con mantequilla en una capa de aproximadamente una pulgada de grosor, lo que equivale a unos 2,5 centímetros.
Para la familia de Margaret resulta irónico que ella alcance una edad tan avanzada mientras que la madre de Rachael falleció a los 52 años, a pesar de intentar seguir un estilo de vida más saludable.
Con motivo del centenario de Margaret, Rachael ha lanzado un llamamiento para que muchas personas le envíen tarjetas de felicitación. “Vive sola y no tenemos muchos familiares, así que quiero que reciba muchísimas tarjetas”, explica la nieta. “Pero eso no será difícil, ya que mi abuela es muy querida”. Las tarjetas deben enviarse a la dirección de Rachael, quien las reenviará como sorpresa a Margaret.
Margaret Ham nació en 1926 en la ciudad de Bristol, en el suroeste de Inglaterra, y creció durante los años de la Segunda Guerra Mundial. En ese periodo, miles de mujeres británicas se incorporaron a distintos cuerpos auxiliares para contribuir al esfuerzo bélico. A los 18 años, Margaret se alistó en la Women’s Auxiliary Air Force (WAAF), una unidad creada en 1939 para liberar personal masculino y desempeñar tareas de apoyo en la Royal Air Force. Allí trabajó durante dos años, colaborando en labores de inteligencia, mantenimiento de equipos y comunicaciones.
Tras su servicio en la WAAF, Margaret se trasladó al barrio de Kilburn, en el noroeste de Londres, donde conoció a su futuro marido. Fruto de esa relación nacieron dos hijas: Linda y Sheila, que es la madre de Rachael. Más tarde, la familia se estableció en Basingstoke, en el condado de Hampshire, donde Margaret ha vivido la mayor parte de su vida.
La longevidad de Margaret coincide con un momento en que el promedio de vida en el Reino Unido se sitúa en torno a los 81 años, según datos oficiales. Aunque los estudios médicos alertan desde hace décadas sobre los efectos nocivos del tabaco —relacionado con enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón y otros problemas respiratorios— existen casos de personas centenarias que mantienen hábitos considerados de riesgo. Los expertos señalan que factores como la genética, la dieta, el entorno social y la actitud personal juegan un papel relevante para alcanzar edades avanzadas.
En la cultura británica, tomar el té con leche y mermelada es un ritual que data del siglo XIX, cuando la Revolución Industrial popularizó el consumo de té entre las clases trabajadoras. La mermelada de naranja, por su parte, es un producto tradicional elaborado con cáscaras de cítricos y azúcar, que ganó popularidad en las islas británicas debido a la influencia del Imperio y la disponibilidad de frutas importadas.
Con cien años a la vista y un estilo de vida que desafía las recomendaciones sanitarias, Margaret Ham se ha convertido en un ejemplo inusual de longevidad. Su celebración, adornada con cigarrillos y mermelada de naranja, promete convertirse en un acontecimiento familiar lleno de tarjetas y buenos deseos.


