El gobierno federal rescató a 13 ciudadanos brasileños que se encontraban en Venezuela este domingo, 28 de junio, mediante un avión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB). La aeronave había sido enviada previamente para llevar ayuda humanitaria al país, que sufrió violentos terremotos la pasada semana. El vuelo aterrizó en la Base Aérea del Galeão, en Río de Janeiro, alrededor de las 9:25 horas.
Inicialmente, 15 brasileños se habían presentado en la Embajada de Brasil en Caracas solicitando apoyo para regresar al país, de acuerdo con información de medios nacionales. Sin embargo, dos de ellos desistieron de la operación de evacuación y optaron por permanecer en territorio venezolano. Finalmente, las 13 personas restantes viajaron en el vuelo de la FAB que partió de la capital venezolana tras el cierre temporal del aeropuerto comercial por los daños ocasionados.
El gobierno organizó este transporte de emergencia atendiendo a la situación excepcional provocada por los seísmos que afectaron principalmente a Caracas y al estado de La Guaira. Estas zonas presentan infraestructuras críticas sometidas a inspecciones constantes tras el paso de las réplicas, lo que obligó a suspender las operaciones de vuelos comerciales y a recurrir a medios militares para las labores de socorro y repatriación.
Los terremotos, con magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, causaron al menos 1.450 fallecidos y más de 3.000 heridos, según cifras oficiales de las autoridades venezolanas. La fuerza de estos movimientos telúricos supera con creces el umbral de 7,0, considerado de carácter mayor, capaz de generar destrucción extensa en áreas densamente pobladas. Entre los fallecidos figuran dos ciudadanos brasileños; el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil ha ofrecido asistencia consular a las familias de las víctimas para facilitar trámites y atención psicológica.
Brasil movilizó un total de cuatro aviones de la FAB para llevar suministros y personal especializado a Venezuela. La carga humanitaria incluyó equipos médicos, medicamentos, purificadores de agua, tiendas de campaña y materiales de rescate. Además, viajaron profesionales de salud y especialistas en emergencias para apoyar a las autoridades locales en tareas de contención y alivio de la crisis.
La Fuerza Aérea Brasileña cuenta habitualmente con aeronaves de transporte pesado, como los C-130 Hércules, diseñadas para operar en condiciones adversas y dotadas de amplia capacidad de carga. Estos aviones son fundamentales en misiones internacionales de ayuda humanitaria, al poder aterrizar en pistas semi-preparadas y distribuir suministros a comunidades aisladas tras desastres naturales.
La Embajada de Brasil en Caracas desempeña un papel clave en la coordinación de repatriaciones y en la protección de los derechos de los ciudadanos brasileños en el extranjero. En situaciones de emergencia, el Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores) activa protocolos de evacuación y establece puntos de recepción para garantizar que los nacionales puedan volver de manera segura.
Las autoridades venezolanas evalúan aún los daños estructurales en carreteras, edificios residenciales y servicios básicos. El cierre del aeropuerto internacional simuló una restricción importante en las operaciones de auxilio, por lo que la intervención de la FAB resultó esencial para restablecer las rutas de suministro y transporte de personas. Tras el regreso al Brasil, los repatriados recibieron atención médica y un seguimiento consular para comprobar su estado de salud.
Este operativo subraya la cooperación bilateral en situaciones de desastre y pone de manifiesto la capacidad de respuesta rápida de las fuerzas armadas brasileñas y de la red diplomática para salvaguardar a sus conciudadanos en el exterior.


