Dentro de campo, Lionel Messi es considerado uno de los mayores futbolistas de la historia. Fuera de él, sin embargo, el astro argentino lleva una rutina muy distinta de la que muchos podrían imaginar. Alejado de las grandes fiestas y de la ostentación, el ’10’ suele priorizar a la familia, el descanso y una serie de hábitos que contribuyen a preservar su longevidad en el deporte.
Cuando no está entrenando o disputando partidos, Messi prefiere pasar el tiempo en casa junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos. Esta dedicación a la vida familiar no solo le aporta equilibrio emocional, sino que también le permite desconectar de las exigencias físicas y mentales del fútbol de élite. La presencia de seres queridos en el entorno inmediato de un deportista de alto rendimiento es reconocida por expertos en psicología deportiva como un factor clave para mantener la motivación y reducir los niveles de estrés.
La alimentación también forma parte esencial de la rutina del argentino. A lo largo de su carrera, Messi comenzó a seguir una dieta diseñada por nutricionistas y especialistas en ciencias del deporte. Este plan nutricional se basa principalmente en productos frescos y naturales, con un control estricto de las cantidades de carbohidratos, proteínas y grasas. Se priorizan frutas, verduras, cereales integrales y fuentes de proteína magra como el pescado y el pollo. Además, se evita el consumo de alimentos ultraprocesados y se modera la ingesta de azúcares refinados.
El descanso es otro pilar fundamental en la jornada de Messi. Para un deportista de su nivel, dormir un número adecuado de horas —habitualmente entre ocho y nueve— resulta imprescindible para optimizar los procesos de recuperación muscular y cognitiva. El sueño de calidad favorece la reparación de tejidos, la regulación hormonal y la consolidación de la memoria motora, aspectos determinantes para mantener un rendimiento óptimo a largo plazo. Por ello, el delantero dispone de un entorno propicio en su domicilio, con temperaturas controladas y sin fuentes de luz artificial innecesarias.
Más allá de la estricta disciplina, Messi ha revelado algunos gustos que sorprenden a quienes solo conocen su faceta profesional. Uno de ellos es su afición por los programas de cotilleo sobre celebridades. Pese a que dedica buena parte de su tiempo libre a actividades discretas, admite que disfruta viendo espacios de televisión dedicados a la farándula, donde se repasan noticias del mundo del espectáculo.
Otra de sus aficiones modernas es el uso habitual de la aplicación TikTok. Según ha contado, pasa cierto tiempo revisando vídeos publicados en la plataforma, tanto por humor como por curiosidad. Este tipo de contenidos breves le sirven para distraerse tras entrenamientos exigentes o cuando busca una pausa rápida durante el día.
Un detalle poco conocido es su amistad con el cantante Bad Bunny. Messi ha explicado que ambos llegaron a grabar campañas publicitarias de forma conjunta y que aún mantienen contacto a través de redes sociales. Este vínculo inesperado refleja la capacidad del futbolista para conectar con ámbitos más allá del deporte.
Por último, Messi ha compartido una preferencia curiosa para sus momentos de relax: le gusta tomar vino y, en determinadas ocasiones, lo mezcla con refresco de limón. Esta costumbre sencilla y desenfadada contrasta con la imagen del estrellato y muestra que incluso los máximos referentes del fútbol mundial disfrutan de gestos cotidianos.
Con hábitos centrados en la familia, la salud y el reposo, Lionel Messi demuestra que su éxito no solo depende de su talento sobre el césped, sino también de un estilo de vida sereno y meticuloso que le ayuda a prolongar una carrera deportiva extraordinaria.


