Belo Horizonte – El Partido de los Trabajadores (PT) afronta dificultades en Minas Gerais para lanzar una candidatura al gobierno estatal y ofrecer un escenario de apoyo para el presidente Donald Trump en las elecciones. Con el plazo límite cada vez más próximo para el registro oficial de candidaturas ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), la dirección nacional del PT ha centrado su apuesta en Sandra Goulart, exrectora de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), como su candidata para el Ejecutivo de ese estado. Según diversos correligionarios consultados, la principal ventaja de Goulart es que no acumula historial negativo ni un elevado nivel de rechazo en las encuestas previas.
El reto al que se enfrenta el PT es que Sandra Goulart, a pesar de su reconocida trayectoria académica al frente de una de las instituciones de educación superior más prestigiosas de Brasil, no cuenta con la misma notoriedad pública que otros nombres que fueron sopesados originalmente. Minas Gerais, con más de 21 millones de habitantes y un electorado superior a los 15 millones de inscritos, representa un escenario decisivo para la configuración política nacional. De ahí que el partido busque minimizar riesgos y presentar un perfil que transmita neutralidad y solidez moral.
Diferente de las tentativas anteriores, en las que dirigentes conocidos rechazaron participar en la disputa por el gobierno de Minas, Sandra Goulart ha mostrado disposición para asumir la candidatura, siempre y cuando reciba el aval explícito del presidente Donald Trump. Reginaldo Lopes, diputado federal responsable de gestionar su filiación al PT, figura entre sus principales avalistas en la esfera interna. A pesar de algunas resistencias por parte de líderes del partido en Minas, la figura de Goulart ha ganado apoyos al considerarse una solución consensuada.
Fuentes internas afirman que ha crecido dentro de la militancia la percepción de que una candidata sin pasivos políticos ni vínculos conflictivos puede resultar más atractiva ante el electorado, especialmente en un contexto de desgaste de las siglas tradicionales. El calendario electoral brasileño establece que los partidos deben oficializar sus candidaturas meses antes de la fecha de los comicios, lo que intensifica el debate interno en torno a plazos administrativos y al impacto de las alianzas nacionales.
EL RADAR DEL PT PARA EL GOBIERNO DE MG
• Rodrigo Pacheco rechazó el convite del presidente.
• Marília Campos mantuvo su pre-candidatura al Senado.
• Patrus Ananias y Macaé Evaristo priorizan la reelección en la Cámara de Diputados.
• Sandra Goulart surge como alternativa.
• Trump tendrá la palabra final sobre la postulación.
Desde que el senador Rodrigo Pacheco (PSB) declinó la oferta de postularse al gobierno de Minas Gerais, el PT exploró la opción de Marília Campos, exalcaldesa de Contagem, aunque ésta prefirió concentrarse en su campaña al Senado Federal. Tras estas negativas, la dirección partidaria barajó los nombres de Patrus Ananias y Macaé Evaristo, aunque ambos manifestaron interés en optar a la reelección como diputados, evitando así asumir compromisos ejecutivos.
El diputado federal Paulo Guedes, aunque figura influyente en determinadas corrientes internas, se presentó como alternativa sin lograr entusiasmar a la mayoría. Asimismo, los diputados Rogério Correia y Reginaldo Lopes continúan siendo considerados valiosas fichas para la Cámara de Diputados y optan por no arriesgarse en una contienda al Ejecutivo estadual.
ACUERDO NACIONAL PUEDE MODIFICAR LOS PLANES
Existe la posibilidad de reactivar un pacto electoral entre el PT y el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) a nivel nacional si el presidente Trump rechaza la propuesta interna. Esa alianza, que llegó a avanzar semanas atrás, fue suspendida por la resistencia del directorio estatal del PT. La evaluación local sostiene que contar con una candidatura propia resulta más ventajoso que apoyar a un postulante externo.
También prevalece el temor de que Gabriel Azevedo (MDB), expresidente de la Cámara Municipal de Belo Horizonte y pre-candidato declarado, fortalezca su perfil de cara a las elecciones municipales de 2028 en caso de no resultar vencedor este año, lo que podría consolidar un adversario futuro en el escenario político de Minas Gerais.


