
Piloto usa oxígeno suplementario en pleno vuelo sin comprometer la seguridad (Foto: Instagram)
Uno de los pilotos llegó a necesitar oxígeno durante el vuelo, según informaron fuentes de la propia compañía aérea. La aerolínea subrayó que, a pesar del incidente, la seguridad de los pasajeros y de la tripulación no se vio comprometida en ningún momento.
El episodio tuvo lugar cuando el avión se encontraba en ruta a la máxima altitud de crucero, donde la presión atmosférica exterior es muy baja. Fue entonces cuando uno de los pilotos comenzó a sentir los primeros síntomas de hipoxia, una condición que se produce por la falta de oxígeno en la sangre. Gracias a los procedimientos establecidos, el miembro de la tripulación accedió de inmediato a la botella de oxígeno suplementario que se guarda en la cabina de vuelo.
El sistema de presurización de las cabinas comerciales mantiene un nivel de oxígeno equivalente al que se experimenta a unos 2 500 metros de altitud en superficie. Este mecanismo, gestionado por válvulas y sensores automáticos, inyecta aire comprimido desde los motores hacia el habitáculo. En caso de fallo parcial de esta función, está previsto un suministro de oxígeno de emergencia para pilotos y, en menor medida, para pasajeros.
La mayoría de las aeronaves modernas disponen de mascarillas automáticas que caen desde el panel superior cuando se detecta una descompresión brusca. Sin embargo, los pilotos cuentan con botellas personales de oxígeno de alta presión y reguladores específicos para mantener sus niveles de saturación sanguínea dentro de los parámetros óptimos. La compañía aérea revisa periódicamente estos equipos como parte de sus inspecciones de mantenimiento programado.
La hipoxia puede presentarse con síntomas muy variados, como mareo, visión borrosa, falta de coordinación y sensación de desvanecimiento. Todos los pilotos reciben formación teórica y práctica para identificar estas señales a tiempo y actuar de forma inmediata. En simuladores de vuelo se reproducen escenarios de bajada brusca de oxígeno, de forma que la tripulación está entrenada para manejar estas contingencias sin poner en riesgo la trayectoria del avión.
En un comunicado oficial, la compañía aérea destacó que el piloto afectado no necesitó interrumpir el trayecto, gracias a que el otro miembro de la cabina de mando asumió el control mientras llegaba el apoyo sanitario a bordo. Asimismo, la aerolínea recalcó que los protocolos de actuación se aplicaron con total normalidad, sin exigencias extraordinarias, y que el vuelo prosiguió hasta su destino con mínima demora.
Las autoridades de aviación civil exigen a las empresas aéreas que realicen inspecciones rigurosas de las instalaciones de aire y oxígeno en todos los aviones de su flota. Estas normativas buscan prevenir incidentes relacionados con la altitud y garantizan que tanto los equipos como la tripulación cumplan los estándares de calidad y seguridad más exigentes del sector.
Finalmente, la compañía aérea confirmó que se ha abierto una investigación interna para revisar cada fase del suceso y reforzar aún más sus procedimientos de mantenimiento y emergencias. A su juicio, este hecho sirve como recordatorio de la eficacia de los sistemas de seguridad en la aviación comercial y del compromiso permanente con la integridad de pasajeros y tripulantes.


