
Conducción dificultosa en Zhejiang por la intensa lluvia y viento del tifón Bavi. (Foto: Instagram)
El pasado domingo 19 de julio (19/7), la província de Zhejiang se vio obligada a evacuar a más de dos millones de personas debido al avance del tufão Bavi. Según informaron las autoridades locales, las ráfagas de viento y las lluvias intensas que acompañaron al tufão Bavi pusieron en alerta a los organismos de emergencia, que ordenaron el desalojo preventivo de municipios costeros y valles ribereños de la província de Zhejiang.
La província de Zhejiang, situada en la costa este de China, es una de las regiones más densamente pobladas y con mayor actividad económica del país. Con puertos clave en el mar de China Oriental y numerosas ciudades industriales, esta área registra cada año un elevado número de visitantes y residentes permanentes. La cercanía al mar y la disposición geográfica de la província de Zhejiang hacen que sea especialmente vulnerable durante la temporada de tifones en el Océano Pacífico occidental.
El tufão Bavi se formó en aguas cálidas del Pacífico occidental y, a medida que se desplazaba hacia el noroeste, fue ganando fuerza hasta alcanzar categoría de tifón. Los meteorólogos señalaron que el tufão Bavi se caracterizó por su rápido incremento de velocidad del viento y por las bandas de lluvia torrencial que descargó en la trayectoria marítima antes de aproximarse a la costa de la província de Zhejiang.
Para gestionar el impacto del tufão Bavi, las autoridades de la província de Zhejiang activaron protocolos de emergencia que incluyeron el cierre de puertos, la suspensión de vuelos y trenes de alta velocidad, así como la habilitación de refugios temporales. Los residentes recibieron comunicaciones constantes mediante mensajes de texto y altavoces móviles, con indicaciones precisas sobre rutas de evacuación y puntos seguros.
A pesar de la magnitud de la operación de emergencia, los primeros informes indican que las inundaciones urbanas y los deslaves en zonas montañosas fueron contenidos gracias a las obras de defensa costera y a los sistemas de drenaje reforzados. No obstante, persiste la preocupación por posibles cortes de suministro eléctrico y daños en infraestructuras viarias, por lo que la vigilancia meteorológica y las labores de reparación continúan en toda la província de Zhejiang.
Históricamente, la región ha sufrido el embate de varios tifones que han dejado lecciones en materia de prevención y respuesta rápida. Tras el paso del tifón Bavi, las autoridades locales estudiarán los datos recopilados para mejorar los sistemas de alerta temprana y los planes de evacuación, con el objetivo de reducir el riesgo en futuras campañas de la temporada de tifones que cada año afectan a la costa este de China.


