Cuatro días después del fallecimiento de la influenciadora Káh Felipe, a causa de complicaciones derivadas de un cáncer que había hecho metástasis en los huesos, el hígado y los pulmones, su viudo, Edmilson Alcântara, compartió un emotivo mensaje en sus redes sociales. El pasado martes (28/7), a través de su cuenta de Instagram, Alcântara rememoró los momentos vividos junto a Káh durante casi nueve años de relación, expresó la profunda falta que ella le hace y ofreció una declaración pública dedicada a su memoria.
En su publicación, Edmilson escribió: “Hoy faríamos 8 años y 6 meses juntos. Yo recuerdo cada instante. Celebrábamos cada mes, cada año, y hacíamos planes para alcanzar nuestra primera década como pareja”. Con estas palabras, el viudo evocó la costumbre que tenían de festejar cada hito en su historia de amor, un vínculo que nació al calor de la fe compartida y la superación de obstáculos personales.
A continuación, compartió sus sentimientos más íntimos: “Hoy, más una vez, amanecí llorando. Y con razón. Ya son cuatro días de añoranza, cuatro días sin verte, sin escucharte y sin poder hablar contigo”, confesó. Y añadió: “Solía hacer declaraciones para ti, pero la de hoy viene acompañada de un peso enorme: el peso de tu ausencia. Hoy, mis palabras son para honrar tu memoria”.
En un momento de auténtico desahogo, Alcântara narró que espera poder relatarle, en algún lugar o momento, todo lo que ha sucedido desde su partida. “Espero que un día yo pueda contarte todo lo que pasó por aquí. Gracias por el privilegio de vivir a tu lado. Fueron 8 años, 5 meses y 24 días de una historia preciosa, que llevaré siempre en mi corazón”, dijo, visiblemente emocionado.
Para cerrar su mensaje, Edmilson apeló a una frase que Káh repetía con insistencia durante los últimos meses de su vida: “Permítete, mi amor, ser ayudado por tus amigas y por tu madre. Lo vas a necesitar”. “Hoy entiendo lo acertado que estabas. Te amo. Para siempre”, concluyó, dedicándole una última declaración de amor.
Káh Felipe se hizo conocida en plataformas como Instagram y YouTube al compartir su día a día, reflexiones de fe y su constante testimonio de superación frente a la enfermedad que padecía: el xeroderma pigmentoso. Se trata de un trastorno genético raro que provoca una sensibilidad extrema a la radiación ultravioleta, lo que obliga a quienes lo sufren a tomar precauciones estrictas para evitar daños en la piel y otras complicaciones.
A lo largo de su trayectoria en las redes sociales, Káh utilizó su experiencia personal para crear conciencia sobre los retos que implica convivir con esta condición. En mayo de 2026, anunció que los estudios médicos habían detectado metástasis en huesos, hígado y pulmón, resultado de un cáncer de mama avanzado. A pesar de este diagnóstico terminal y de haber entrado en una fase de cuidados paliativos, nunca dejó de compartir mensajes de esperanza y fe con su comunidad de seguidores.
Su testimonio, cargado de valentía y transparencia, le permitió reunir a una gran legión de admiradores y convertirse en un referente de resiliencia. Tras su fallecimiento, su historia continúa inspirando a quienes atraviesan situaciones de salud complejas y destaca la importancia del apoyo familiar y comunitario en momentos críticos.


