El humorista y presentador Danilo Gentili expresó su malestar en las redes sociales luego de que el diario O Globo elogiara a Tatá Werneck y Eduardo Sterblitch, quienes recientemente estrenaron el programa E.T. — Edu e Tatá en el canal Multishow. Gentili afirmó sentirse parte de una “resistencia” entre comediantes, en alusión a quienes mantienen un estilo de humor irreverente y de burla constante, conocido en Brasil como “deboche”.
En un artículo publicado por el periodista Bruno Astuto en O Globo, se destacó la actuación de Werneck y Sterblitch, señalando que “es necesario devolver el deboche al aparato que habita la sala de todos”. Según el columnista, ambos conductores representan “dos amigos jugando sin filtro, sin miedo al ridículo, encarnando más de 200 personajes con la fuerza de quien no tiene nada que perder”.
La publicación, compartida posteriormente por Tatá Werneck en su cuenta de Instagram, provocó la reacción de Gentili, que lleva más de diez años al frente del programa The Noite en el canal SBT. El presentador subrayó que nunca ha dejado de practicar ese tipo de humor y que sigue siendo parte de una corriente que desafía límites en televisión.
> “¿Devolver? ¿Cómo devolver algo que nunca dejé de hacer? Nunca dejé de aplicar ese ‘deboche’. He recibido críticas junto a colegas como Léo Lins y compañía durante más de quince años porque verdaderamente resistimos. Ahora ya no es resistencia”, señaló el famoso.
Gentili añadió: “Hoy simplemente aprovechamos los límites que jamás permitimos que nos coartaran. La resistencia era antes. De hecho, el propio Sterblitch, mientras resistíamos, aplaudía a quienes perseguían al humor”, apuntó el presentador del SBT, en alusión a supuestas actitudes pasadas de Sterblitch.
La declaración del artista desató respuestas en redes sociales. “¡Caramba, Danilo! No todo gira en torno a ti. Pareces esos amigos celosos que al escuchar elogiar a otro colega salen diciendo ‘¡yo lo hice primero!’”, comentó André Silva. “Debe ser duro ser Danilo Gentili; aun siendo millonario y famoso, no le basta. Necesita reconocimiento artístico y que sus pares validen sus luchas”, opinó Jaime Zitto.
Contexto y antecedentes
El llamado “deboche” forma parte de una tradición de humor satírico en Brasil, caracterizado por la ironía, la burla y la irreverencia hacia figuras públicas y convenciones sociales. Este estilo ha tenido exponentes clave en programas televisivos y espectáculos de stand-up desde la década de 1990, consolidándose como una forma de crítica social en clave de comedia.
Danilo Gentili inició su carrera en la comedia en clubes de stand-up y programas de radio, para luego saltar a la televisión con Elia Júnior y, posteriormente, como corresponsal de programas nocturnos. Desde 2014 presenta The Noite en SBT, espacio en el que combina entrevistas, monólogos y sketches humorísticos, con un marcado tono irreverente y, a menudo, político.
Por su parte, Tatá Werneck y Eduardo Sterblitch son conocidos en el circuito de la comedia brasileña por su capacidad de improvisación y creación de personajes. E.T. — Edu e Tatá, lanzado en Multishow, ha recibido atención por su formato dinámico y la química entre ambos presentadores, que alternan entrevistas con sketches y segmentos de humor sin guión estricto.
O Globo, uno de los diarios de mayor circulación en Brasil, cuenta con secciones culturales donde periodistas como Bruno Astuto evalúan espectáculos de televisión. Sus críticas suelen repercutir en las audiencias y en la agenda de medios, lo que explica la rápida difusión del artículo que generó la polémica.
La idea de “resistencia” en el humor alude a la postura de ciertos comediantes que se reivindican fuera de las normas establecidas y denuncian cualquier intento de censura o autocensura. Históricamente, ese movimiento ha reivindicado la libertad de expresión y ha llevado el humor a terrenos más transgresores, incluso confrontando autoridades políticas y mediáticas.
En este contexto, el intercambio de elogios y reproches entre colegas revela tensiones internas en el medio humorístico brasileño, donde la originalidad y el reconocimiento son altamente valorados. Aun así, episodios como este muestran cómo las figuras públicas utilizan las redes sociales para defender su estilo y, al mismo tiempo, reactivar el debate sobre los límites del humor en la televisión contemporánea.


