
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, estrecha la mano de la ministra japonesa durante la cumbre de Évian 2026. (Foto: Instagram)
Los gobiernos de Brasil y del Japón han confirmado que retomarán las negociaciones relativas a un posible acuerdo comercial bilateral durante la próxima cumbre del Mercosul, programada para finales de este mes. El anuncio conjunto subraya el interés mutuo en profundizar la cooperación económica y en explorar oportunidades para ampliar el intercambio de bienes y servicios entre ambas partes.
El Mercosul, Mercado Común del Sur, se constituyó en 1991 con la firma del Tratado de Asunción por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Más tarde se sumó Venezuela, aunque su membresía fue suspendida, y Bolivia se encuentra en proceso de adhesión. Este bloque regional busca promover el libre comercio y la fluidez de servicios, capitales y personas entre los países miembros, al tiempo que negocia acuerdos con terceros países o agrupaciones económicas.
Históricamente, Japón ha mantenido un interés sostenido en establecer vínculos más estrechos con el Mercosul. A principios de la década de 2000 se crearon instancias de diálogo y un Grupo de Estudio Mixto para evaluar un posible acuerdo de asociación económica. Sin embargo, las conversaciones avanzaron lentamente y quedaron temporalmente paralizadas por diferencias en políticas agrícolas y normativas de propiedad intelectual.
En la actualidad, el impulso a la globalización y la búsqueda de cadenas de suministro más diversificadas han renovado el interés de los gobiernos de Brasil y del Japón por avanzar en estas negociaciones. Sectores como la agroindustria, la automoción, la tecnología de la información y las energías renovables se perfilan como áreas clave de colaboración. Brasil aporta una sólida producción de materias primas y biocombustibles, mientras que Japón ofrece experiencia en innovación tecnológica y procesos industriales de alto valor añadido.
La cumbre del Mercosul a finales de mes espera contar con la presencia de los cancilleres y ministros de Exteriores de los países miembros, así como de representantes sectoriales de Japón. El debate incluirá el calendario de trabajo para definir los temas a abordar, los mecanismos de solución de controversias y los plazos previstos para la firma de un posible memorando de entendimiento. Además, se prevé analizar el impacto que un acuerdo con Japón podría tener en el desarrollo regional y en la competitividad de las empresas sudamericanas.
Tras la cita del Mercosul, ambos gobiernos se han comprometido a mantener encuentros bilaterales de carácter técnico para afinar detalles normativos y procedimientos aduaneros. El objetivo es contar con un borrador preliminar antes de fin de año que sirva de base para futuras rondas de negociación. Si los avances resultan satisfactorios, el acuerdo podría firmarse durante una futura visita oficial de alto nivel, dando así un nuevo impulso a la relación estratégica entre Brasil y Japón dentro del marco del Mercosul.


