Los terremotos en Venezuela causaron una verdadera tragedia en el país y miles de personas se vieron afectadas, entre ellas el jugador argentino Lucas Trejo, de 38 años, que perdió a su esposa y a sus dos hijos en el desastre del pasado 24 de junio. La noticia inicial fue difundida por el diario argentino Olé. Según indicó la hermana de Trejo, Karen Trejo, el futbolista fue sedado para afrontar la grave conmoción emocional derivada de la confirmación de los fallecimientos, mientras aguardaba la llegada de sus familiares al país.
La esposa de Lucas, Yanina Maranella, y los hijos del matrimonio, Aarón, de 5 años, y Ainhoa, de 7, fueron hallados sin vida el sábado 27 de junio, sepultados bajo los escombros del edificio donde residían en La Guaira, una de las regiones más castigadas por los temblores. Los equipos de rescate trabajaron de manera ininterrumpida durante cerca de 74 horas para localizar los cuerpos, una tarea que combinó maquinaria pesada y labores manuales de auxilio, dadas las dificultades de acceso y la inestabilidad de las estructuras.
Trejo milita en el Club Sport Marítimo La Guaira, institución que compite en la Primera División de Venezuela y que se fundó en 1985 en el litoral central del país. El jugador se encontraba en Caracas con el equipo en el momento en que se registraron dos fuertes movimientos telúricos, de magnitudes 7,5 y 7,2 en la escala de Richter, que sacudieron el territorio venezolano y dejaron un saldo superior a 1.400 víctimas mortales, según datos oficiales de las autoridades locales. La capital y sus alrededores padecieron cortes de electricidad, colapso de vías de comunicación y desplazamientos de población en zonas costeras.
Al regresar a su domicilio tras los entrenamientos, Lucas Trejo se encontró con la devastación total de su vivienda: el edificio presentaba daños estructurales irreparables, muros desplomados y enseres personales sepultados bajo toneladas de concreto. Su cuñado, Ricardo Ardiles, relató que “no quedó absolutamente nada de lo que el inmueble solía ser”, describiendo el impacto que sufrió el futbolista al toparse con la escena de destrucción.
En un comunicado oficial, el Club Sport Marítimo La Guaira expresó su solidaridad con Lucas Trejo y con todos los afectados por el sismo. “El club lamenta profundamente la pérdida irreparable de la esposa y los hijos de nuestro jugador. Estamos a su disposición para prestarle el apoyo necesario en estos momentos tan dolorosos”, indicó la entidad en sus redes sociales.
El uso de sedantes en situaciones traumáticas forma parte de protocolos médicos de primer auxilio psicológico, que buscan mitigar la ansiedad aguda y el shock emocional. Tras la confirmación de las muertes, Trejo quedó bajo cuidado hospitalario y sedación controlada, mientras esperaba la llegada de familiares procedentes de Argentina para gestionar los trámites de repatriación de los cuerpos.
Contexto geológico y social
Venezuela se sitúa en una zona de convergencia de placas tectónicas, principalmente la Placa Caribeña y la Placa Sudamericana. Este fenómeno provoca cierta frecuencia de sismos en su territorio, aunque los de magnitud superior a 7 son menos habituales. El litoral central, donde se encuentra La Guaira, suele registrar actividad sísmica moderada, pero los dos movimientos consecutivos de finales de junio sorprendieron tanto a la población como a las autoridades.
Las tareas de socorro estuvieron coordinadas por la Dirección de Protección Civil y las brigadas de bomberos de varios estados, apoyadas por voluntarios y fuerzas armadas. Además de la búsqueda de víctimas, las labores de atención incluyeron la instalación de campamentos provisionales, distribución de agua potable y kits de emergencia. Sin embargo, la escala del desastre ha puesto de manifiesto carencias en infraestructuras y ha reavivado el debate sobre la mejora de las normas de construcción antisísmica en la región.
La historia de Lucas Trejo se suma al dolor colectivo de miles de familias que han perdido a seres queridos y sus medios de subsistencia. A medida que avance la recuperación, tanto el ámbito deportivo como el humanitario estarán pendientes de la evolución anímica y física del futbolista, un profesional que ahora atraviesa uno de los momentos más duros de su vida.


