El nacimiento de los nueve hijos de Halima Cissé y Abdelkader Arby entró para la historia de la medicina el 4 de mayo de 2021. La maliense dio a luz cinco niñas y cuatro niños en una clínica de Casablanca, en Marruecos, convirtiéndose en la primera mujer conocida en tener nónuplos sobrevivientes.
Cinco años después del parto, Halima suele compartir en sus redes sociales registros de la rutina familiar junto a Mohammed VI, Elhadji, Oumar, Bah, Kadidia, Fatouma, Hawa, Adama y Oumou. En sus publicaciones se aprecian momentos de juego, aprendizaje y desarrollo físico y emocional de los pequeños, así como la organización que requiere el cuidado simultáneo de nueve hermanos de la misma edad.
Al recordar aquella etapa, la madre destacó su gratitud por la experiencia vivida: “Un milagro de la vida, una fuerza increíble, un amor inmenso. Estamos llenos de gratitud por este viaje y por todo el apoyo que recibimos desde el principio”. Estas palabras reflejan el carácter extraordinario de una maternidad que desafió pronósticos médicos y barreras logísticas.
Durante la gestación, Halima creía que esperaba gemelos. Sin embargo, en un examen posterior los médicos identificaron la presencia de siete fetos, lo que llevó a clasificar la gestación como de alto riesgo. “Los médicos dijeron que mi embarazo era de mucho riesgo. Tuve que dejar Malí e ir a Marruecos. Dejé a mi hija de 2 años, a mi marido y a mi familia”, relató la mujer. Ese traslado implicó no solo desafíos médicos, sino también un fuerte impacto emocional por la separación temporal de sus seres queridas.
El momento del parto supuso una sorprendente revelación para el equipo sanitario: nacieron nueve bebés. Según Halima, aquel día “cambió todo” en la vida de la familia. Los neonatólogos tuvieron que disponer de recursos especiales para atender este caso inédito, diseñando espacio suficiente y equipamiento adecuado para nueve incubadoras en simultáneo.
Los recién nacidos permanecieron durante meses en incubadoras, al pesaren entre 500 gramos y 1 kilogramo al nacer. Estos niveles de prematuridad exigieron cuidados intensivos en la unidad de neonatología, con seguimiento constante de su respiración, temperatura corporal y alimentación por medio de sondas. Tras 19 meses en Marruecos y superados los riesgos iniciales, la familia regresó finalmente a Malí. “Hoy tienen 5 años, caminan, juegan y hablan”, afirmó Halima, quien celebra cada etapa de desarrollo con orgullo.
Este caso obtuvo el reconocimiento oficial de Guinness World Records como el mayor número de niños nacidos en un solo parto con la supervivencia de todos los bebés. Los nónuplos de Halima y Abdelkader han pasado a la historia de la medicina, no solo por la cifra excepcional, sino por demostrar los avances en cuidados perinatales y la capacidad de los equipos sanitarios para afrontar situaciones extremas.
Las gestaciones múltiples de alto orden —con más de cuatro fetos— presentan elevados riesgos de complicaciones tanto para la madre como para los bebés. Entre ellas figuran la restricción del crecimiento intrauterino, el parto prematuro y dificultades respiratorias. El caso de Halima Cissé subraya la importancia de la monitorización continua, la atención multidisciplinar y la disponibilidad de unidades de cuidados intensivos neonatales.
A nivel global, las posibilidades de supervivencia de múltiples extremos han mejorado en las últimas décadas gracias a la innovación en técnicas de ultrasonido, la administración de corticosteroides para acelerar la maduración pulmonar y el perfeccionamiento de los incubadoras y respiradores. Sin embargo, los casos de nónuplos siguen siendo extraordinariamente raros, lo que hace aún más significativa esta historia de superación y cuidado.


