Los equipos de rescate de Pakistán localizaron, este miércoles 8 de julio, los escombros del avión de carga Boeing 737 de la aerolínea K2 Airways que había desaparecido durante un vuelo entre los Emiratos Árabes Unidos y Pakistán. La ubicación se produjo aproximadamente doce horas después de que se perdiera el contacto con la aeronave, y las operaciones de búsqueda de los cinco tripulantes continúan en curso.
Según informó la Autoridad Aeroportuaria de Pakistán, los restos fueron hallados a unos 98 kilómetros al sur del puerto de Ormara, en el mar Arábigo. En la zona trabajan de manera coordinada embarcaciones y aviones de la Marina pakistaní así como unidades de la Agencia de Seguridad Marítima, que rastrean el área en busca de rastros adicionales y de posibles supervivientes.
La tripulación, según comunicó K2 Airways, estaba compuesta por dos pilotos, dos ingenieros de vuelo y un miembro de apoyo logístico. Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles oficiales sobre el estado de salud o la condición de las cinco personas que viajaban a bordo. Los equipos de rescate revisan cada fragmento con cuidado para aumentar las probabilidades de encontrar indicios sobre el destino de los ocupantes.
Antes de perder contacto, el piloto del carguero había reportado un fallo en el sistema de navegación. Datos del servicio de seguimiento del tráfico aéreo Flightradar24 indicaron que el Boeing presentó bruscos cambios de altitud en los instantes finales del vuelo, seguidos de un descenso pronunciado que sugiere una posible caída en la superficie del mar, al suroeste de Karachi. Flightradar24 es una plataforma que combina información de radar secundario y ADS-B para ofrecer un registro en tiempo real de las rutas y la posición de aeronaves civiles en todo el mundo.
El Boeing 737-400F afectado operaba como carguero hace 27 años, con una trayectoria habitual en rutas de carga entre Oriente Medio y el sur de Asia. Esta variante de la familia 737 está diseñada para transportar mercancías con una capacidad de carga útil de varias decenas de toneladas, y goza de un historial general de fiabilidad en el sector de la aviación comercial y de carga. No obstante, al tratarse de una aeronave con cierto grado de antigüedad, todos los procedimientos de mantenimiento y las inspecciones de accesorios se someten a controles rigurosos establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y por la Autoridad de Aviación Civil de Pakistán.
El proceso de búsqueda marítima y aérea combina patrullas en vuelo rasante, sondas y embarcaciones de superficie equipadas con sonar y equipos de identificación de objetos sumergidos. En misiones de este tipo, a menudo se emplean también vehículos submarinos no tripulados para inspeccionar zonas de profundidad media, especialmente cuando las corrientes y el oleaje dificultan la tarea de localización de restos más pequeños.
K2 Airways ha declarado que colabora plenamente con la Autoridad de Aviación Civil de Pakistán, con la Agencia de Seguridad Marítima y con los investigadores designados para esclarecer las causas del incidente. El protocolo de investigación incluye la recuperación de las cajas negras – registradores de datos de vuelo y de voz en cabina – que podrían aportar información clave sobre las últimas comunicaciones y parámetros técnicos de la aeronave.
De confirmarse víctimas mortales, este suceso se convertiría en el primer accidente aéreo fatal registrado en Pakistán desde la caída de un avión de la Pakistan International Airlines en 2020. A lo largo de las próximas jornadas, las autoridades examinarán la meteorología de la región, las condiciones del mar Arábigo en época de monzones y los registros de mantenimiento de la aerolínea, con el fin de reconstruir la cadena de sucesos que condujo a la pérdida de la aeronave.


