John Smid, exlíder del grupo estadounidense Love in Action, ha anunciado la oficialización de su unión con Larry McQueen años después de haber reconocido públicamente que es homosexual. Entre 1990 y 2008, Smid estuvo al frente de la organización, conocida por promover la llamada “cura gay” dirigida a niños y adolescentes, con métodos que combinaban mensajes religiosos y terapias de asesoramiento para convencer a los participantes de que podían cambiar su orientación sexual.
Durante los años en que dirigió Love in Action, Smid calificaba a las personas homosexuales de “pecadoras” y organizaba encuentros de oración y retiros espirituales con el objetivo de que abandonaran su orientación sexual. En esos eventos, explicaba que la homosexualidad era un pecado y recomendaba prácticas de meditación, confesión y guías espirituales para intentar “curar” lo que él entendía como una desviación moral.
Tras abandonar la organización, Smid reconoció su verdadera identidad: declaró ser gay y aseguró que nunca había conocido a un “ex-gay” cuyo comportamiento sexual hubiera cambiado de manera permanente por estas terapias. En 2010, formalizó sus disculpas públicas por su labor al frente de Love in Action y lamentó los perjuicios causados: “Lamento profundamente haber perjudicado a adolescentes que ya se encontraban en una situación vulnerable”, afirmó en aquel momento.
En sus propias palabras, Smid describió la experiencia de años de frustración: “Yo tenía fe de que algo iba a suceder —‘cambiar’ de orientación sexual—, pero eso nunca ocurrió. Ahora, a mi edad, ya no me quedan muchos años; no puedo vivir así el resto de mi vida. Así que pensé que no, no estoy dispuesto a seguir empujando algo que no va a ocurrir”.
Sobre su relación con Larry McQueen, Smid relató que el vínculo se fue forjando poco a poco: “Conocí a McQueen gradualmente, hasta que llegó un momento en el que descubrimos que queríamos conocernos mejor a través de una relación amorosa. Conforme salíamos, compartíamos las mismas expectativas de vida, filosofías personales y nuestros valores de fe. Encontramos una compatibilidad que era cómoda y emocionante”, declaró el exlíder.
La denominada terapia de conversión agrupa una serie de prácticas pseudocientíficas y de corte religioso que pretenden modificar la orientación sexual de las personas, considerándolas erróneamente como un trastorno o una desviación. Estas metodologías incluyen desde asesoramiento espiritual hasta técnicas de aislamiento o aversión. Numerosas organizaciones internacionales de salud mental, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psicología (APA), han condenado estas terapias por carecer de base científica y por los daños psicológicos que pueden causar, como depresión, ansiedad o estrés postraumático.
En España, varias comunidades autónomas han aprobado leyes para prohibir las terapias de conversión, y diversos colectivos de derechos humanos luchan para que exista una regulación estatal que impida estas prácticas. A nivel internacional, países de Europa y América Latina han avanzado en la protección de las personas LGTBI, reconociendo que la orientación sexual no es una enfermedad y que cualquier intento de cambiarla atenta contra la dignidad y los derechos fundamentales.
El caso de John Smid ilustra la complejidad de la experiencia de quienes pasan por programas de conversión y el impacto que puede tener en su autoestima y salud mental. Su testimonio y su decisión de contraer matrimonio con Larry McQueen se suman a los numerosos pronunciamientos en defensa de la diversidad afectivo-sexual y a la creciente jurisprudencia global que rechaza cualquier intento de modificar la orientación o identidad de género de las personas.


