Lanza tu negocio online con inteligencia artificial y empieza a ganar dinero hoy con iCHAIT.COM

La OMS alerta de 13,5 millones de niños sin vacunas en su primer año de vida en 2025

Date:


Sanitario extrae la vacuna de un vial con jeringuilla en un centro de salud. (Foto: Instagram)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2025 —el último año analizado— unos 13,5 millones de niños no recibieron ninguna vacuna en su primer año de vida, convirtiéndose en población “cero dosis”. Este dato refleja una brecha significativa en las coberturas de inmunización a nivel global y supone un retroceso en los avances alcanzados durante décadas para prevenir enfermedades infantiles. Este escenario supone un desafío crítico para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen metas claras en materia de salud infantil. El seguimiento y reporte de estos indicadores es fundamental para diseñar intervenciones más eficaces en los países con mayor deficiencia en coberturas.

El término “cero dosis” hace referencia a aquellos niños que no han recibido ni una sola vacuna básica en su primer año de vida. Estas inmunizaciones iniciales suelen incluir las vacunas contra la difteria, el tétanos, la tosferina y el sarampión. Además de estas, entre las primeras dosis recomendadas figuran también las dirigidas contra la poliomielitis, la hepatitis B y el Haemophilus influenzae tipo b. El proceso de vacunación se basa en la presentación de antígenos atenuados o inactivados que estimulan el sistema inmunitario para generar defensas duraderas.

Varios factores han contribuido a que decenas de millones de niños queden fuera del calendario vacunal. La pandemia de COVID-19 interrumpió muchos servicios regulares de salud, provocando demoras y cancelaciones en campañas de vacunación. Asimismo, las desigualdades socioeconómicas, la falta de infraestructuras en áreas rurales o marginadas y la desinformación sobre la seguridad y eficacia de las vacunas han dificultado alcanzar coberturas óptimas. La logística requerida para mantener la cadena de frío es otro de los retos clave, ya que muchas regiones carecen de infraestructuras refrigeradas continuas. También influyen factores culturales y la renuencia de algunas comunidades a participar en programas de salud estatales, derivados en ocasiones de barreras lingüísticas o de confianza histórica en los sistemas sanitarios.

Las consecuencias de este descenso en la inmunización son muy preocupantes. Ante un aumento de la población “cero dosis”, se multiplica el riesgo de brotes epidémicos de enfermedades que se consideraban controladas o en retroceso, como el sarampión o la poliomielitis. Un aumento sostenido de población “cero dosis” incrementa la probabilidad de propagación de focos concentrados en áreas donde la cobertura es baja, poniendo en peligro no solo a los no vacunados, sino también a quienes no pueden ser inmunizados por motivos médicos. La atención de estos casos suele requerir medidas de aislamiento y protocolos específicos que encarecen los costes de gestión sanitaria.

Para revertir esta tendencia, la OMS recomienda reforzar las campañas de vacunación integradas en programas de salud comunitaria, mejorando el acceso y la distribución en zonas de difícil cobertura. Se sugiere intensificar la formación de personal sanitario, promover la colaboración entre gobiernos y organizaciones no gubernamentales, y aplicar estrategias de comunicación que combatan la desinformación y refuercen la confianza de los padres en la inmunización. Entre las recomendaciones figura la implementación de calendarios vacunales flexibles que respondan a las realidades locales y la integración de la vacunación con otras intervenciones de salud infantil, como la nutrición y el control de enfermedades parasitarias.

Al analizar esta situación, la OMS considera imprescindible adoptar un enfoque coordinado que garantice la continuidad de los servicios de vacunación y reduzca las brechas existentes. La lucha contra las enfermedades prevenibles empieza desde el primer año de vida, y solo con un compromiso global y sostenible se podrá asegurar que ningún niño quede sin la protección básica que la ciencia ha demostrado eficaz durante más de un siglo. La colaboración internacional y el financiamiento sostenido constituyen pilares esenciales para consolidar los avances y evitar retrocesos. Solo mediante la cooperación de gobiernos, organismos multilaterales y comunidades locales será posible superar las barreras y garantizar que cada niño acceda a las vacunas en el tiempo previsto.

Compartir este post:

Suscribirse

Popular

Más como esto
Relacionado

El periódico The Sun destaca 10 ‘trucos’ de Dibu Martínez que preocupan a Inglaterra

De un lado, Inglaterra intenta alcanzar una final de...

Bets, Gilmar Mendes y Ancelotti: Post viraliza con supuesta pirámide de poder. ¡Entiende!

Una publicación compartida en redes sociales volvió a generar...

Plazo para el registro de los aprobados en la 2.ª chamada del UnB 60mais termina hoy

Este miércoles, 15 de julio, marca el último día...